Hércules & Love Affair, la revelación musical del año.
Los definieron como los "ABBA gay". El cuarteto básico, liderado por el dj pelirrojo Andrew Butler, cuenta como cantantes a una transexual (Nomi), una lesbiana (Kim Ann Foxman) y al ambiguo Antony Hegarty (casi clon de Nina Simone que colaboró con Björk en Volta).
Tras sus inicios amateur, vinculados a la música de baile y a la floreciente escena de San Francisco, Butler se convirtió en artista a tiempo completo tras su encuentro con la escena artística de Nueva York. Allí, pidió a sus amigos Nomi, Kim Ann y Antony (de Antony & The Johnsons) que cantaran sus canciones y así surgió Hercules & Love Affair, un proyecto influenciado por la música disco, que mezcla melancolía y glamour, felicidad y clubbing al unir los mundos de todos ellos.
De San Francisco a Nueva York, música house y engranajes pop para uno de los mejores álbumes de los últimos meses.
A Antony no hace falta presentarlo, Nomi ha actuado con Debbie Harry o Cocorosie y Kim Ann es toda una institución en sus facetas de dj de acid house, diseñadora de joyas y cantante. Ellos y Andrew son la sensación del 2008, una visión artística de la música llena de puro pop tocada por la electrónica del futuro y la música de baile más clásica, donde bellas armonías y perfectas bases dan lugar a emotivos ejercicios disco.
Las programaciones se combinan con instrumentaciones live para contar melodramas como Blind: la musculatura de los beats y los bajos se contrapone a la debilidad de quien se enamora hasta la ceguera.
En resumen, su primer disco resume los altibajos de la vida moderna, con referencias al pasado pero también anunciando lo que viene pero, sobre todo, consigue acelerar tu ritmo cardiaco y calmar tu alma. Un disco que además ha sido coproducido por Tim Goldsworthy del siempre eficiente sello DFA.