La primera de las cintas que aún están en cartelera, protagonizadas por James Franco, se estrenó en los Estados Unidos el mismo año de 2007 cuando Franco volvió a formar parte del elenco de uno de los mayores éxitos de ese verano, que fue “El Hombre Araña 3”, de Sam Raimi, y se trató de “El Encierro” (“An American Crime”), un perturbador drama basado en un suceso de la vida real de los años 60, producido por los responsables de la ganadora del Oscar “Los Muchachos no Lloran”, de 1999, en el cual Franco realiza un pequeño personaje junto a nominadas al Oscar como Ellen Page (“Juno”) y Catherine Keener (“¿Quieres ser John Malkovich?”; “Capote”).
La otra cinta se estrenó casi de manera simultánea al inicio del otoño de este año, y en ella aparece, aunque también de una manera breve, pero “sustanciosa”, como el hijo peleado con el personaje que realiza Richard Gere en la tercera reunión de este actor con la actriz nominada al Oscar Diane Lane, después de “Cotton Club”, de 1984 e “Infidelidad”, de 2002, a través del drama romántico producido por los creadores de “Diarios de una Pasión”, bajo el título en español de “Noches de Tormenta” (“Nights in Rodanthe”), de George Wolfe.
La cuestión es que para antes de que termine este 2008, James Franco cerrará ahora sí “con broche de oro” con el papel que podría inclusive darle una nominación al Oscar, al compartir créditos nada menos que con el ganador del Oscar al mejor Actor de 2003 por su papel en “Río Místico”, de Clint Eastwood, Sean Penn, junto a quien interpretará el retador papel de uno de los amantes gay activista y supervisor de la ciudad de San Francisco Harvey Milk (Penn), cuyo asesinato en 1978 lo convirtió de manera automática en un símbolo de la causa de los derechos de los homosexuales en los Estrados Unidos en la película “Milk”, dirigida por el realizador abiertamente homosexual nominado al Oscar por “Mente Indomable”, en 1997, Gus Van Sant.
Sobre esta experiencia, el mismo Van Sant entrevista a Franco en la más reciente edición de la revista norteamericana “Interview” de este mes de octubre, de la cual transcribimos algunas de las más importantes declaraciones y curiosamente hay una parte en la que Franco se convierte en el entrevistador de Van Sant, como ocurre a continuación:
J.F.: Estuviste trabajando en “Milk” durante muchos años, ¿verdad?
GVS: Sí. Y cuando algo tarda mucho tiempo en suceder y estás pensando en él de manera constante, para el tiempo en el que la realizas, toda esa historia se vuelve parte de ti.
JF: Ahora bien, si estoy en lo correcto, ¿siempre quisiste a Sean Penn para el papel?
GVS: Le ofrecí el personaje de Harvey Milk a Sean creo que en 1998. Pensé que si involucraba estrellas podía levantarlo así que traté que Sean Penn hiciera de Harvey Milk y Tom Cruise a Dan White (el anterior supervisor de la ciudad que asesinó a Milk). Pero yo era de alguna manera un mal productor porque pensé que como no me llamaban no querían hacerla. Pero así no es la forma en que sucede en realidad.
JF: ¿Y hubo alguna respuesta de Tom Cruise?
GVS: Hablé con él por teléfono. Él estaba filmando la película de (Stanley) Kubrick “Ojos Bien Cerrados” en 1999. Al mismo tiempo, viajé a Los Ángeles y me entrevisté con Sean. Era una época muy extraña en la vida de Sean, estaba por mudarse fuera de San Francisco por problemas familiares, así que tendría qué buscarlo después y no esperar a que me buscara.
JF: ¿Tenías a alguien en mente para mi personaje de Scott Smith por entonces?
GVS: No. Sólo estaba tratando de encontrar a Harvey Milk y Dan White. Una vez que tuviera esas partes cubiertas podríamos iniciar todo. Lo que sí en cierto punto quise que River Phoenix (con quien Van Sant trabajó en “Mi Camino de Sueños”, de 1991) interpretara a Clever Jones, un asociado de Milk.
JF: ¿De veras?
GVS: Sí, en 1993, creo que por entonces. Yo me la pasaba diciéndole “Tengo este personaje para ti. El de Cleve Jones”. A él en realidad no le gustaba tanto la idea de hacer a Cleve Jones como de Andy Warhol, que es otro proyecto que por ahí tengo pendiente porque no era un personaje protagónico. Quizás fue por eso, que no le estaba ofreciendo el de Harvey Milk.
JF: Quería preguntarte por el verdadero Scott Smith porque cuando comenzaste a trabajar en “Milk” desde 1993, él todavía estaba vivo (murió en 1995).
GVS: Sí estaba. Su relación con Harvey fue la más estable que él tuvo por lo que cuando Harvey murió se tomó muy en serio la responsabilidad de ser “el viudo” de Milk. Así era como él se llamaba a sí mismo: “el viudo Milk”.
Fuente :: Sentido G