Ciudad de México, 28 de noviembre de 2008
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Pugnan por el reconocimiento de la intersexualidad en el discurso de la diversidad sexual.

En el mundo, uno de cada tres mil nacimientos corresponde al de una persona intersexual, cuyos genitales tienen rasgos que los distinguen del común de la población, señaló Mauro Cabral, investigador de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina.

Entrevistado luego de participar en el IV Encuentro de escritores y escritoras sobre disidencia sexual e identidades sexo-genéricas, Cabral definió a la intersexualidad como un conjunto de variaciones del cuerpo con respecto al promedio de lo que se conoce como masculino y femenino.

El experto añadió que en los sujetos intersexuales dichas variaciones se manifiestan a través de la presencia de micropenes que pueden llegar a medir entre uno y dos centímetros, clítoris más largos, tejido ovárico y testicular simultáneo, cromosomas XXY en vez de XX en el caso de las mujeres, o de testículos no descendidos en los varones, lo que demuestra que no existe un sólo tipo de cuerpo intersexual.

Fue en el Salón Barroco de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), donde Mauro Cabral dijo a NotieSe que actualmente y, en el mejor de los casos, dentro del imaginario social la intersexualidad podría conceptualizarse como una patología, sin embargo, se le visualiza “como una monstruosidad, indefinición del sexo, enfermedad, maldición o castigo divino, y se descarta como una variación corporal”.

Luego de impartir la conferencia magistral Sospechas australianas. Fabularios contemporáneos de la intersexualidad, el académico criticó el desempeño de las revistas lésbico-gay, ya que al invisibilizar a los cuerpos intersexuales contribuyen al fortalecimiento de la homonormatividad.

“Acentúan la lógica que margina el reconocimiento intracomunitario, es decir, desconoce y segrega a quienes dentro del colectivo de la diversidad sexual son diferentes, por ejemplo a quienes tienen más de 50 años, a los que usan sillas de ruedas, a los que pesan más de 100 kilos, a quienes son ciegos. Fortalecen el ideal de que para ser gay hay que tener un cuerpo determinado. Es un funcionamiento muy jodido que daña a nuestra comunidad”.

Declaró que dicha situación se encuentra ligada a la cultura del consumo, la cual ha arrojado a los márgenes de la homosexualidad a quienes ya fueron segregados por la cultura heterosexual.

Recordó que anteriormente a las personas intersexuales se les conocía como hermafroditas, concepto que, dijo, tuvo una “inspiración mitológica” en el siglo XIX, pues al desconocer que se trataba de variaciones corporales, se creía que tenían dos sexos.

El investigador argentino dijo que la inclusión de los intersexuales en el colectivo de la diversidad sexual únicamente sirve para “ser políticamente correctos”, porque en la realidad, dentro de los actos multitudinarios, las consignas políticas de la intersexualidad jamás se han tomado en cuenta.

2008, año de la comunidad trans

En el evento también participó el abogado Víctor Hugo Flores Ramírez, quien a través de la ponencia El tridimensionalismo jurídico de la transexualidad 2008: Año de los derechos trans, destacó el trabajo realizado por integrantes de los poderes de la Unión a favor del reconocimiento jurídico de las personas transexuales.

Sin olvidar que las modificaciones legales que visibilizan y otorgan derechos a este sector de la población fueron impulsadas por la sociedad civil organizada, el experto resaltó la labor del Poder Ejecutivo en materia de procedimientos administrativos como la implementación de leyes antidiscriminatorias en los ámbitos estatal y federal.

Dijo que el Poder Legislativo ha hecho su parte al presentar iniciativas que modifican los códigos civiles, como ocurrió en el Distrito Federal a partir de este mes. Sobre el desempeño del Poder Judicial, Flores Ramírez subrayó la importancia de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación haya atraído un caso referente a la materia.

“La legislación que se está preparando en el ámbito federal menciona que la cirugías de reasignación no constituyen una carga económica para el Estado. No podemos permitir que una cuestión de carácter económico afecte la construcción de un derecho”.

Añadió que ahora corresponde a la ciudadanía vigilar el desempeño de los tribunales, litigantes y del mismo colectivo transexual al abordar estos nuevos procedimientos judiciales.

El experto mencionó al Distrito Federal, Baja California, Campeche y Coahuila, como las entidades más avanzadas en cuanto a legislaciones que conceptualizan a la identidad de género como causa de no discriminación. Sin embargo, reconoció que no se trata de una “panacea jurídica”, pues hace falta garantizar el acceso a los servicios de salud y otorgar derechos en el ámbito de seguridad social.

Finalmente, dijo que el proceso jurídico para obtener una rectificación de acta podría demorar hasta ocho meses, pues se requiere de dictámenes periciales expedidos por especialistas en procesos de reasignación.

Fuente :: Notiese

 

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